Sigayón de David, que cantó a Jehová, sobre las palabras de Cus benjamita.
¡JEHOVÁ, Dios mío, en ti he confiado! ¡sálvame, y líbrame de todos mis perseguidores!2 no sea que el enemigo arrebate mi alma, cual león, despedazándome, sin que haya quien me libre.3 ¡Jehová, Dios mío! si yo he hecho esto; si hay iniquidad en mis manos;4 si he recompensado con mal al que estaba en paz conmigo, (antes, salvé a quien sin motivo me hostigaba,)5 ¡persiga el enemigo a mi alma, y alcáncela; pise también en tierra mi vida, y ponga mi honra en el polvo! (Pausa.)6 ¡Levántate, oh Jehová, en tu ira! ¡álzate a causa de la rabia de mis enemigos, y despierta para mí! tú has ordenado el juicio.7 ¡Reúnase en derredor de ti la congregación de las naciones! Por su causa, pues, vuélvete en alto a tu trono.8 ¡Jehová juzgará a las naciones! ¡júzgame a mí, oh Jehová, conforme a mi justicia; y conforme a mi integridad venga sobre mí!9 ¡Ruégote se acabe ya la maldad de los inicuos; mas establece al justo, tú, el Dios justo, que pruebas el corazón y los íntimos pensamientos!10 Mi defensa es de Dios, que salva a los rectos de corazón.11 Dios es un justo Juez; y Dios se aira con el inicuo todos los días.12 Si no se vuelve, él afilará su espada; ha armado ya su arco, y lo tiene listo;13 le ha asestado también las armas de muerte: hará que ardan sus veloces flechas.14 He aquí, el inicuo está en dolores de parto con la maldad; pero concibió trabajo para sí mismo, y pare un engaño.15 ¡Hoyo ha cavado, y lo ha ahondado! mas en el foso que hizo, él mismo cayó!16 ¡Su trabajo vuelve sobre su misma cabeza, y su agravio desciende sobre su propia mollera!17 Yo alabaré a Jehová conforme a su justicia, y cantaré al nombre de Jehová, el Altísimo.