Para el Director del canto. Sobre instrumento de cuerda. Salmo de David.
¡OYE, oh Dios, mi clamor! ¡está atento a mi oración!2 Desde el cabo de la tierra clamaré a ti, cuando desmayare mi corazón: ¡llévame a la roca que es más alta que yo!3 Porque tú has sido refugio para mí, mi torre de fortaleza contra el enemigo.4 Yo habitaré para siempre en tu Tabernáculo; me ampararé bajo la sombra de tus alas.5 Porque tú, oh Dios, has escuchado mis votos; me has dado la herencia de los que temen tu nombre.6 Días sobre días añadirás a la vida del rey; sus años alcanzarán hasta la postrera generación.7 Se sentará entronizado eternamente delante de Dios; ¡apercibe misericordia y verdad, para que le guarden!8 Así cantaré a tu nombre para siempre, cumpliendo mis votos cada día.