Salmos 53

1

Para el Director del canto: sobre la enfermedad general. Maskil de David.

DICE el insensato en su corazón: ¡No hay Dios! Se han corrompido, hacen abominable maldad; no hay quien haga bien.
2 Dios desde el cielo tiende la vista sobre los hijos de los hombres, para ver si hay algún entendido, alguno que busque a Dios.
3 ¡Todos han apostatado, a una se han corrompido, no hay quien haga bien; no hay ni siquiera uno!
4 ¿No saben esto los obradores de iniquidad, los que comen a mi pueblo cual comen el pan, y a Dios no invocan?
5 Allí temblaron de espanto: para ti no hay motivo de espanto; ¡porque Dios dispersó los huesos de aquel que asentó campamento contra ti! ¡Tú los avergonzaste, por cuanto Dios los ha desechado!
6 ¡Oh si de Sión saliera la salvación de Israel! Cuando Dios hiciere tornar el cautiverio de su pueblo, se gozará Jacob, y se alegrará Israel.