JEHOVÁ es mi pastor: nada me faltará.2 En praderas verdes me hace recostar; junto a aguas de reposo me conduce.3 Hará volver mi alma: me guía por sendas de justicia a causa de su nombre.4 Y aun cuando ande por el valle de la sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado, ellos me dan aliento.5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis adversarios: unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.6 Ciertamente la bondad y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré para siempre.