¡TE daré gracias con todo mi corazón! ¡en presencia de los dioses ficticios cantaré salmos a ti!2 Adoraré hacia tu santo Templo, y confesaré tu nombre por tu misericordia y tu verdad; porque has engrandecido tu promesa sobre todo tu nombre.3 El día que clamé a ti, tú me respondiste, y me fortaleciste con vigor en mi alma.4 Te confesarán, oh Jehová, todos los reyes de la tierra, cuando oyen las promesas de tu boca;5 y cantarán en los caminos de Jehová; porque grande será la gloria de Jehová.6 Por cuanto Jehová es alto, mira propicio al humilde; pero conoce de lejos al altivo.7 Aunque yo anduviere en medio de la angustia, tú me vivificarás; extenderás tu mano contra la ira de mis enemigos, y tu diestra me salvará.8 Jehová completará por mí lo que ha comenzado. ¡Oh Jehová, tu misericordia es para siempre; no desampares la obra de tus manos!