SI Jehová no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehová no guarda la ciudad, en vano vela la guardia.2 Por demás es que os levantéis antes del día, y vayáis tarde a reposar, comiendo el pan de dolorosos afanes: verdad es que Dios da sueño tranquilo al que es amado de él.3 He aquí, los hijos son una herencia de parte de Jehová, y premio suyo es el fruto del seno.4 Como saetas en mano del valiente, así son los hijos habidos en la juventud.5 ¡Dichoso el hombre que ha llenado su aljaba de ellos! no serán avergonzados, cuando hablaren con los adversarios en la puerta.