LOS que confían en Jehová son como el Monte de Sión, que no se mueve, mas para siempre está firme.2Como las montañas están al rededor de Jerusalem, así Jehová está al rededor de su pueblo, desde ahora y para siempre.3 Porque no descansará el cetro de maldad sobre la suerte de los justos; no sea que los justos extiendan sus manos a la iniquidad.4 ¡Haz bien, oh Jehová, a los buenos, y a los que son rectos en su corazón!5 Empero a los que se apartan en sus caminos torcidos, Jehová los sacará afuera con los obradores de maldad. ¡Sea la paz sobre Israel!