YO me alegré cuando me decían: ¡Vamos a la Casa de Jehová!2 ¡Plantados están ya nuestros pies dentro de tus puertas, oh Jerusalem!3 Jerusalem, que estás edificada compactamente, como ciudad que está bien unida consigo misma:4 a donde suben las tribus, las tribus de Jehová, como testimonio a Israel, para dar gracias al nombre de Jehová.5 Porque allí están colocados tronos para juicio, tronos de la casa de David.6 ¡Rogad por la paz de Jerusalem! ¡gocen de paz los que te aman!7 ¡Sea la paz dentro de tus muros, el sosiego dentro de tus palacios!8 A causa de mis hermanos y de mis compañeros, ahora diré: ¡Sea la paz dentro de ti!9 A causa de la Casa de Jehová nuestro Dios, procuraré tu bien.