ALZARÉ mis ojos a las montañas de donde viene mi socorro.2 Mi socorro viene de Jehová, Hacedor del cielo y de la tierra.3 Él no permitirá que resbale tu pie: nunca duerme el que te guarda.4 He aquí, el que guarda a Israel no dormita ni duerme.5 Jehová es tu guardador; Jehová es una sombra para ti a tu mano derecha.6 El sol no te herirá de día, ni la luna de noche.7 Jehová te guardará de todo mal; él guardará tu alma.8 Jehová guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre.